Sinopsis

Lydia y Martín siempre han sido muy buenos amigos, hasta que Zac, el mejor amigo de Martín, lo convence para que empiece a salir con ella. Algún tiempo más tarde, Zac le dirá que la deje, que no vale la pena. Martín, que siempre ha sido un chico muy maleable, lo hará, por lo que la relación de Lydia y Martín se volverá bastante hostil… por culpa de su ruptura, Lydia se verá obligada a refugiarse en los brazos de Carlos, un amigo del colegio, más tarde ambos acabarán muy enamorados, Lydia de Carlos y Carlos de Ariadna, la mejor amiga de Lydia la cual tuvo un romance con Martín tres años atrás y aún sigue enamorada de él… ¿Y si al final Martín se da cuenta de que Lydia le gustaba de verdad? ¿Será tarde para arreglar su error? ¿Qué pasará entre tantos líos amorosos?

jueves, 14 de junio de 2012

Capítulo 24. Novios.

Capítulo 24.
(Narra Lydia)
Negro. Lo veía todo negro. Podía percibir sonidos del exterior, pero parecía como si mi cerebro hubiese perdido la capacidad de reconocerlos, sonaban como murmullos lejanos. Parecía una multitud, la multitud estaba alarmada.
Lo último que recordaba era estar intentando cantar alguna canción de My chemical romance sin mucho éxito… y luego… nada.Tampoco sabía decir si era o no consciente de mí misma, no sentía dolor, ni placer… directamente no sentía nada… bueno, sí.
Sentía la necesidad de hablar con Álex.
(Narra Álex)
Acompañé a Lydia en ambulancia hasta el hospital, donde la ingresaron para evaluarle los daños.
En la ambulancia, casi no pude ni tartamudearle de qué conocía yo a Lydia. Al final le dije que éramos pareja… pues era la única forma que tenía de que me dejasen ir con ella.
Me quedé horas en la sala de espera con los padres de Lydia hasta que el médico salió a darnos el diagnóstico. Estaba bien, fuera de peligro.
—Chico, has estado muy preocupado por tu novia… pero tranquilo, está bien.—Me dijo el médico en privado.
No supe qué decir, así que me encogí de hombros.
—Anda chaval, vete a casa. Puedes venir mañana, ¿de acuerdo? Ha recuperado la conciencia, pero no es posible verla ahora. Ya le he dicho que estás aquí, pero que no puedes pasar. —Me sorprendí, ¿Le habría dicho que “su novio” estaba aquí? ¿Qué estaría pensando? Intenté tranquilizarme pues si no había habido ningún problema, sería que todo estaba bien.
Asentí y sin mediar palabra, me largué. No sabía qué pensar, sólo podía recordar la voz de los padres de Lydia sollozando.
Ni tan siquiera me habían preguntado nada de la conmoción… nadie había abierto la boca más de lo necesario.
Una vez en mi casa, estuve pensando… no podía dejar de pensar en ella.
El corazón me latía angustiado al pensar que podría haberle pasado algo… al pensar que había habido una posibilidad de no volverla a ver… al pensar que nunca podría volverla a tocar….
Mi corazón latió desbocado al imaginármelo, y rápidamente me quise quitar esos pensamientos de la cabeza, yo sólo quería que estuviera bien… porque Lydia me importaba… la cuestión era ¿sólo como amiga?
Esa pregunta me había torturado en las últimas horas…

(Narra Lydia)
Cuando recuperé la consciencia estuve bastante tiempo sin saber qué hacía allí… hasta que recordé lo que había sucedido… la música demasiado alta, yo concentrada con los ojos cerrados, el accidente… las ambulancias… y Álex.
Recordaba que quería hablar con Álex. Quería hablar con él porque había estado pensando en si lo quería como a algo más que a un amigo… y así había resultado ser. Había llegado a la conclusión de que Álex me gustaba, no estaba ni de lejos enamorada de él, pero me gustaba… y creía que era necesario decírselo, o al menos explicarle por qué no le había cogido el teléfono en tanto tiempo.
No pude pensar más en el tema cuando vino el médico.
—A ver… señorita Lydia Robles Ocaso, ¿me equivoco?— dijo mirando un informe.
Asentí.
—Tus padres están fuera, pero se irán pronto, están muy preocupados por ti, Lydia.—Me advirtió el hombre.
Asentí.
—Bien, te hemos examinado y… bueno, podría ponerme a explicar todo con tecnicismos, pero como supongo que no lo entenderás, te lo resumo en un… estás bien. Completamente fuera de peligro, no tardaremos demasiado en darte el alta, tuviste suerte.
—Mu-muchas gracias doctor. Yo ya me encuentro bien… aunque algo cansada.
—Sí, es normal. Tú no te preocupes y duérmete, ¿de acuerdo? —Decía mientras se iba… —Por cierto —Se giró— se me olvidó decirte que fue tu novio quien te trajo y quien estuvo contigo en todo momento… tienes a un buen chico, cuídalo.— Terminó la frase con una sonrisa que pretendía ser cómplice.
—¿Quién?—Pregunté sorprendida, y por un momento temí padecer amnesia.
—….—El doctor pareció pensar lo mismo—El chico moreno de ojos azules que estaba aquí… es tu novio, ¿te acuerdas, no?—Usó un tono mucho más profesional, y su sonrisa se desvaneció.
Álex.
Era Álex, sin duda. Debió verme con el barullo que montaría la gente a mi alrededor y llamaría al ambulancia… pero… ¿mi novio?
Inmediatamente me sonrojé, mareándome un poco pues aún estaba débil.
—¿Te encuentras bien, Lydia? —El doctor se alarmó con mi semi desfallecimiento y la supuesta amnesia, por lo que decidí tranquilizarlo.
—Sí, sí, Álex, es que hace poco que estamos saliendo, ¿sabe? Jajajajaja, no le diga usted que casi me olvido de mi novio, ¿eh?—Contesté todo lo divertida y de broma que pude.
Vi cómo las facciones del hombre se relajaban e inmediatamente empezaba a reír conmigo, nuevamente con esa mirada cómplice.
Sonreí. Me gustaba, era un buen doctor.
—De acuerdo chica, ahora descansa. Le diré a tu novio que venga mañana, hoy ya ha terminado el horario de visitas. —Asentí y me dispuse a cenar la comida que minutos antes me habían dejado en la mesita de al lado: una triste sopa insípida, una ensalada que tampoco sabía a nada y un zumo de melocotón.
No pude dormir bien pensando en mi nuevo novio, ¿Qué pretendía con eso? O… quizás es que yo lo pensaba demasiado, posiblemente sólo lo hizo para demostrar que tenía algún tipo de relación cercana conmigo… aunque también podría haber sido “mi primo”…
Sacudí la cabeza, tendía a pensar demasiado que las cosas eran como yo quería, Álex había dicho que era mi novio sólo para tener preferencia al informar de mi estado. Seguro que era por eso, y por nada más.
Di vueltas en la cama hasta que me dormí y tuve un sueño bastante raro, donde Álex venía por las noches a cantarme extrañas nanas que nunca había oído…

4 comentarios:

Miss Lunarïe dijo...

¡¡Martín para mí!! ¡¡Martín para mí!! Lydia que se vaya con quien le de la gana, ¡como si se va con el médico que sonríe y le cae tan bien! Que le guste Alex, que tontee con Carlos y que haga lo que le de la gana, pero Martín es mío. Jajajajaja ESTADO: Loca al 120%

En fin, que genial, que me quedo con ganas de más y que Lydia es tonta por no irse con Martín. Besotes y sigue así escritora. ;D

P.D.: Por si no te acuerdas, soy Cristy. ;D

Anónimo dijo...

Uau! que capitulo tan increible!

Anónimo dijo...

Mmmm le falta un poco de chispa a este capitulo.. aun asi esta bien :)
por cierto, me gustaria que pusieses en la entrada de presentacion de personajes a Alex, Fatima.. etc ( es decir a los nuevos ) y que los describas un poco, como a los demas..
beesos :*

CuatroTequieros dijo...

Miss Lunarïe: ¡Jaajajaj! Pues lo de que Martín es para ti... ya veremos, ya :P
¿Sólo 120%? Jajaja, es broma, es broma ^^

P.D: Lo sé, me acuerdo porque... porque me acuerdo y por la foto xD


Anónimo 1: ¡Gracias! Me alegra que te haya gustado :D

Anónimo 2: Gracias, intentaré mejorar en el próximo :)
Sí, Álex ya la tiene.. Fátima... hm.. no creo que se la haga, para mí no ha tenido la importancia suficiente como para ser considerada "personaje principal" :x
¡Besos!

¡Gracias a todos por comentar! :D