Sinopsis

Lydia y Martín siempre han sido muy buenos amigos, hasta que Zac, el mejor amigo de Martín, lo convence para que empiece a salir con ella. Algún tiempo más tarde, Zac le dirá que la deje, que no vale la pena. Martín, que siempre ha sido un chico muy maleable, lo hará, por lo que la relación de Lydia y Martín se volverá bastante hostil… por culpa de su ruptura, Lydia se verá obligada a refugiarse en los brazos de Carlos, un amigo del colegio, más tarde ambos acabarán muy enamorados, Lydia de Carlos y Carlos de Ariadna, la mejor amiga de Lydia la cual tuvo un romance con Martín tres años atrás y aún sigue enamorada de él… ¿Y si al final Martín se da cuenta de que Lydia le gustaba de verdad? ¿Será tarde para arreglar su error? ¿Qué pasará entre tantos líos amorosos?

martes, 12 de junio de 2012

Capítulo 23. Una cita accidentada.

Capítulo 23.
(Narra Álex).
Habían pasado semanas desde que lo dejé con Fátima, semanas desde que no había podido contactar con Lydia… y aunque suene raro… la echaba de menos, era tan distinta de su prima, tenía algo que gustaba (o quizás sólo me gustaba a mí), desde el primer día que la conocí me había llamado la atención… y es que cuando estaba con ella, no quería que el tiempo pasase. Pero como en ese momento yo estaba saliendo con Fátima, no era capaz de darme demasiada cuenta… es más, ahora que lo pienso fríamente, quizás Lydia sí tuvo algo que ver en la ruptura de su prima y yo… pero tampoco iba a darle demasiadas vueltas, su prima y yo habíamos cortado hace semanas, y ella y yo éramos amigos, no entendía que no me cogiese el teléfono.

Estaba empezando a olvidar este asunto ya que si Lydia no quería nada, bueno… yo no podría hacer mucho, quería pasar página con todo y empezar a fijarme en alguna chica de la facultad o quizás una amiga que no tuviese nada que ver con Fátima.
Y de repente mi móvil vibró, mientras mi corazón por algún motivo, se aceleraba.
Saqué el móvil del pantalón, y lo leí. Era un sms de Lydia.
“Siento mucho no haberte cogido el teléfono estos días, ¿podríamos hablar? Tengo algo que decirte. A las nueve en la esquina del bar El buen samaritano ¿te parece bien?”
No pude contestarle más que con un seco “sí”, pero mi corazón estaba tembloroso, tímido, angustiado. Por algún motivo tenía una mala sensación muy difícil de explicar, un mal presentimiento, ¿y si me decía que su prima estaba fatal y que era mejor que perdiésemos el contacto? Tampoco habíamos hablado demasiado… pero Lydia me gustaba, no quería dejar de verla.
Miré el reloj, faltaba menos de una hora para las nueve.

(Narra Ariadna).
Yo llevaba un top azul de una manga a mitad del brazo, con una trenza de lado que caía por el hombro contrario y unos vaqueros pitillos negros. Había intentado vestirme lo mejor posible para la ocasión. Había quedado con Carlos.
Llegué al lugar donde habíamos quedado cinco minutos más tarde de lo normal, por lo que él, que suele ser puntual, ya estaba allí. Los dos nos pusimos algo nerviosos al vernos, pues la sensación era extraña. Sabíamos perfectamente sobre qué hablar pero ninguno se atrevía a sacar el tema. Intenté desviar la mirada todo lo que podía, pero nadie se atrevía a dar el primer paso… hasta que mis ojos se posaron en una pareja que teníamos a unos metros de distancia, besándose apasionadamente como si no hubiese mañana… bajé la mirada todo lo posible e involuntariamente, me sonrojé. Carlos pareció haberlo visto también, y eso, supuse, lo armó de valor para empezar a hablar.
—A-Ariadna. Tenemos que hablar… el mensaje…—Comenzó.
—S-Sí, eh… yo…
—No, déjame terminar, por favor.—Asentí, ahora mirándolo con atención— Me he dado cuenta de lo importante que eres para mí, me gustas mucho Ariadna. Me gustas muchísimo. Y me encantaría poder estar a tu lado todo el tiempo que me dejes para hacerte feliz. Porque yo, cuando quiero, puedo. Y a ti te quiero más que a nada. Déjame intentarlo.
Me sonrojé más de lo que me hubiese gustado, pero no bajé la mirada. En ningún momento quería dejar de mirar esos ojos tan oscuros donde podía ver reflejado mi rostro, que se notaba caliente de la sangre que acudía a él.
—Por supuesto. —Como en ese momento me había quedado sin palabras, no pude hacer otra más que besarlo antes de que pudiese quejarse de la precariedad de mi respuesta. Fue un beso largo, lleno de emociones contenidas…
Me desperté bastante tarde ese día, pensando que todo había sido un sueño cuando miré mi móvil y vi un mensaje de Carlos.
Cari, te echo de menos. Quiero verte… hoy echan una película genial a las siete, ¿sabes?”
Y entonces sonreí, sonreí porque me di cuenta de que no había sido un sueño… o quizás sí, pero que no había sido sólo un sueño. Era real. Carlos y yo estábamos juntos y yo lo quería tanto como él a mí.
Estuve buscando por internet para poder hacer la reserva antes de que nos lo quitaran, pues por lo visto era bastante buena y se  estrenaba hoy, era probable que nos quedásemos sin entradas.
[…]
Salimos a las ocho y treinta y cinco más o menos, por lo que como aún era temprano para ir a cenar, fuimos a dar una vuelta por el centro y el barrio, no era el plan más divertido del mundo, pero para mí estar con él ya era un milagro en sí. No me hacía falta más… y si él era feliz así, entonces genial.
Con algo de timidez y delicadeza, noté cómo me cogió la mano, por lo que para darle seguridad, afiancé el agarre.
Mientras hablábamos, pareció darse cuenta de que tenía un poco de frío, por lo que me dejó su chaqueta y pasó su brazo por mis hombros a la vez que yo lo posaba en su cintura.
Estaba algo nerviosa porque hacía tiempo que no estaba así con ningún chico, pero pensé que era algo a lo que podría acostumbrarme.
Mientras hablábamos, nos besábamos y simplemente nos mirábamos, pasamos por delante de un cruce en el cual había un extraño atasco. Era una calle bastante poco transitada por coches, nunca había atascos por la zona.
Carlos y yo nos miramos mientras expresábamos nuestra incredulidad, por lo que miramos un poco hacia el principio del atasco y vimos una ambulancia.
—Vaya, parece que ha habido un accidente.—Señalé.
—Sí, y es que hay que tener cuidado, en estas calles aunque no pasen muchos coches, hay que mirar antes de cruzar la carretera.
Nos alejamos mientras yo lo abrazaba con más fuerza aún. No podía imaginarme un mundo sin él, ahora no. Me encantaba abrazarlo mientras olía su perfume, era tan sumamente agradable, además, sin la chaqueta los músculos del estómago se le marcaban más, por lo que abrazarlo resultaba aún más gratificante.
Noté mariposillas recorrer mi estómago cuando él me apretó un poco más hacia sí para darme un cálido beso en la frente.
—Te quiero.—Me susurró al oído.
—Yo más, no sabes cuánto más…—le contesté.

(Narra Álex).
Había llegado un poco antes de la hora prevista, pero tampoco demasiado, por lo que a los diez minutos de llegar, pude ver a Lydia acercarse desde el otro extremo de la acera, aunque ella no me vio a mí.
Bueno, de hecho, dudaba de que estuviese viendo a cualquier persona incluso aunque pasase a su lado, estaba con los cascos del móvil y normalmente se ponía la música bastante alta, demasiado. Y si encima llevaba a ACDC sonando a todo trapo, ahora mismo no tendría conciencia de este mundo.
Involuntariamente sonreí, observando su figura al caminar, observando su pelo movido por el aire. Sus ojos estaban cerrados, concentrándose en la música. Su boca que parecía cantar alguna canción en inglés demasiado rápido. Su boca al morderse el labio inferior porque se había confundido en los tiempos de la canción… su mano marcando el ritmo casi sin darse cuenta…
Cuando el que no se dio cuenta de lo ocurrido fui yo.
Lydia había cruzado con los ojos cerrados, absorta en su música, casi tanto como yo en ella…
Por esa calle nunca pasaban coches.
Pero ese día sí. Un borracho, quizás.
Iba demasiado rápido para ser cualquier otra cosa…
Cuando terminé de asimilar lo ocurrido, grité.
Grité y corrí hacia ella. Luego llamé a una ambulancia con la mano temblorosa.

8 comentarios:

Miss Lunarïe dijo...

¡¡Oh madre mía!! Si quieres, no me creas, pero cuando he leído lo de que era raro el atasco en la calle y luego he visto "hablar" a Alex, he pensado: 'Ala, ya está, a Lydia le ha pasado algo malo'. Parece el típico: 'Sí, claro, tú ya lo sabías', pero es cierto, lo he pensado.

Supongo que es a lo mejor porque como no me cae muy bien Lydia, pues como que hay un mino-yo en mi interior que quiere que le pase algo malo para que la chiquilla espabile un poco. (Jajaja estamos fatal, mi mini-yo y yo misma). ;D

Me encanta el capítulo y sobre todo me encanta pensar que tal vez, después de este accidente, Lydia se de cuenta de que a quien realmente quiere es a Martín y que tiene que acabar con él sí o sí (pero que si ella no quiere...yo no me opongo a la idea de quedármelo yo...jajajaja es broma, me gusta Martín pero hasta cierto punto).

En fin, lo de siempre, que no has bajado de nivel y que sigues con un 10 cada vez más rellenito (como Lydia...¬¬) (¡¡cállate ya mino-yo!!)

Desy dijo...

Vaya!! Cada vez me gusta más la historia. No sé comolo haces ,pero eres genial escribiendo :)

Ánimo y a por el siguiente que seguro que pasan más cosas interesantes!!

CuatroTequieros dijo...

Miss Lunaïre: Muchas gracias :$
Sí, claro que te creo ^^ Era un poco previsible xD
Jajajajaja, pues quizás, ¿por qué no? ^^
(Lo siento, no puedo desvelar nada) xD

¡Gracias, me alegro de que pienses que no he bajado! :D

Desy: ¡Gracias! Me alegra que te guste ^^ Y no olvides participar en lo del lateral del blog ;)
¿Qué nombre le pondrías a la historia? ^^

Aina Massanet Díez dijo...

Vaya, cada vez estoy más y más enganchada, ¡me encanta! Es una muy buena historia...pobre Lydia no? Bueno, a ver que pasa, me encantaaaaaaaaaa

Leiiretxuuu ♥ dijo...

Aa!!Porfavor necesito el siuiente, pobre Lydia, a saber que le ha pasado... :( Estoy ansiosa :0

Leiiretxuuu ♥ dijo...

Aaa!! Necesito el siguiente capítulo por favor!! Pobre Lydia!! Qué le habrá pasado?? Estoy ansiosa :0 Y cada vez más enganchada (:

Anónimo dijo...

OOOOOOOOOOOOOHHHH! madre miaa!pobree lidiiaaaaa O.O capitulo genial (COMO SIEMPRE) sobre lo de ponerle un nombre a la historia: para mi cuatro te quieros esta PERFECTO yo no querria que lo cambiases....
besiitos :*

CuatroTequieros dijo...

Aina: ¡Gracias! ¡Me alegra que te guste :D Sí, pero ya podéis saber qué le sucede... ¡ya tenéis el capítulo 24! ^^

Leiiretxuuu: ¡Ya lo tienes! :P
¡Muchas gracias! :D

Anónimo: ¡Muchísimas gracias! :$
Jajaja, pues vale, si te gusta Cuatro te quieros genial :)
¡Gracias por participar! :D
Besitos :D