Sinopsis

Lydia y Martín siempre han sido muy buenos amigos, hasta que Zac, el mejor amigo de Martín, lo convence para que empiece a salir con ella. Algún tiempo más tarde, Zac le dirá que la deje, que no vale la pena. Martín, que siempre ha sido un chico muy maleable, lo hará, por lo que la relación de Lydia y Martín se volverá bastante hostil… por culpa de su ruptura, Lydia se verá obligada a refugiarse en los brazos de Carlos, un amigo del colegio, más tarde ambos acabarán muy enamorados, Lydia de Carlos y Carlos de Ariadna, la mejor amiga de Lydia la cual tuvo un romance con Martín tres años atrás y aún sigue enamorada de él… ¿Y si al final Martín se da cuenta de que Lydia le gustaba de verdad? ¿Será tarde para arreglar su error? ¿Qué pasará entre tantos líos amorosos?

martes, 27 de marzo de 2012

Capítulo 17. Casualidades familiares.

Capítulo 17.
(Narra Carlos).
Vi que Álex titubeaba después de que Lydia se marchase, supuse que no quería darme la sudadera sucia, pero al final optó por venir a traérmela.
[…]
—¡Hey, Carlitos! —Oí que gritó, llamando a la puerta.
—Pasa, está abierta.—Dije, intentando que no se me notase cierta amargura en la voz. Lydia y tú no sois nada, Carlos. No puedes estar celoso. Cálmate. Me reprochaba a mí mismo.

sábado, 17 de marzo de 2012

Capítulo 16. Cuando una puerta se cierra, otra se abre.

Capítulo 16.
(Narra Carlos)
Estuve besando a Lydia durante unos minutos (o quizás fueron horas), el tacto de sus labios sobre los míos sabía bien, nos besábamos con pasión, con ganas.
Porque había descubierto que Lydia me gustaba, ¿Cómo podía no gustarme una chica como ella? amable, guapa, lista, comprensiva, divertida… era increíble, sin duda. Pero, si tan fantástico era todo ¿por qué no podía dejar de pensar en Ariadna? Besar a Lydia estaba siendo una experiencia inolvidable, incluso tenía ganas de repetir aun cuando ni si quiera habíamos acabado… pero quería a Ariadna, con ella había sido una especie de flechazo…

jueves, 8 de marzo de 2012

Capítulo 15. Besos furtivos.

Capítulo 15.
(Narra Martín)
Hasta el lunes seguía sin poder ir a clase gracias al idiota de Carlos, el nuevo amiguito de Lydia.
Odiaba que me hiciera esto, yo la quería más que nada en este mundo ¿y me lo paga así?
El timbre interrumpió mis pensamientos, seguro que era Ariadna.
—Pasa, está abierto. Cierra al entrar, por favor.—Tener a Ariadna me venía bastante bien, era una chica extraña pero fácil de manejar si sabías cómo.