Sinopsis

Lydia y Martín siempre han sido muy buenos amigos, hasta que Zac, el mejor amigo de Martín, lo convence para que empiece a salir con ella. Algún tiempo más tarde, Zac le dirá que la deje, que no vale la pena. Martín, que siempre ha sido un chico muy maleable, lo hará, por lo que la relación de Lydia y Martín se volverá bastante hostil… por culpa de su ruptura, Lydia se verá obligada a refugiarse en los brazos de Carlos, un amigo del colegio, más tarde ambos acabarán muy enamorados, Lydia de Carlos y Carlos de Ariadna, la mejor amiga de Lydia la cual tuvo un romance con Martín tres años atrás y aún sigue enamorada de él… ¿Y si al final Martín se da cuenta de que Lydia le gustaba de verdad? ¿Será tarde para arreglar su error? ¿Qué pasará entre tantos líos amorosos?

domingo, 5 de febrero de 2012

Capítulo 11. El ave Fénix.

Capítulo 11
(Narra Ariadna)
Estaba escuchando Everybody’s fool de Evanescence tumbada en mi cama cuando noté mi móvil vibrar en mi bolsillo derecho.
—Ariadna, ¿Estás ocupada?—El corazón se me heló cuando oí la voz de quien había sido mi amor más profundo en toda mi vida adolescente.
—No, para nada. ¿Qué pasa?—Traté de que no se me notase el nerviosismo.
¿Tú podrías quedar hoy? Hay cosas que deberías saber, cosas sobre Lydia.—No supe cómo reaccionar, pero acepté. Necesitaba estar con él, hacía tanto que no quedábamos a solas.
Vente a mi casa y te pongo al día Ari—Ari… no podía recordar la última vez que él me había llamado así. Bueno, sí podía, pero era demasiado doloroso.
—Allí estaré.
—Gracias, Ari… por cierto… —Hizo una pausa, como pensando si decirme algo o no—Te he echado de menos.—Sus palabras fueron como dinamita en mis sentimientos. Hacía tanto que soñaba con este día, hacía tanto que soñaba con que me dijese que me había extrañado tanto como yo a él…

No dije más, colgué y me enderecé, sentándome al borde de la cama.
Fui corriendo a ducharme y lavarme los dientes, intenté arreglarme de forma discreta, que no pareciese que esperaba nada de su parte.
¿Qué querría? Hacía tiempo que no hablaba con Lydia, no había tenido más noticias de Martín.
Una parte de mí deseó con todas sus fuerzas que hubiesen cortado.

[…]

Llegué a casa de Martín cinco minutos más tarde de lo acordado, para no parecer muy ansiosa.
Al llamar, me recibió con una sonrisa de cortesía… y los ojos enrojecidos.
—¿Qué ha pasado, Martín? ¿Estás bien?—Me partía el alma verlo tan triste.
Me hizo sentarme en un sillón a su lado.
—Ariadna… ¿no te has enterado de lo que ha pasado hoy?—Me comentó como si nada.
Una parte de mí se molestó, ¿Acaso no se había dado cuenta de que había faltado a clases?
—No, no me he enterado.
Me pareció ver una sonrisilla triunfal, pero posiblemente lo había imaginado.
—Hace tiempo que tu primo Zac me venía advirtiendo de lo cercanos que se estaban haciendo Lydia y Carlos.—Asentí pues era yo quien mantenía a Zac informado.
—Tenéis razón, Lydia y ese chico se besaron Ari, ¡Se besaron! Y lo peor, lo hicieron delante de toda la clase—Sollozó, se cubrió la cara con las manos, temblando.
No me lo podía creer… ¿Cómo había sido capaz de hacerle una cosa así? Y pensar que al principio había aceptado su relación porque pensé que ella lo cuidaría como nadie… qué equivocada estaba.
—No me lo puedo creer, Lydia no es así—Intenté que me dijese la verdad, intenté que aquello fuese una broma de mal gusto.
—Pues créetelo, tu amiguita es una … es una…—Se mordió el labio, no queriendo insultarla.
—Yo… yo… lo siento mucho Martín—Se hizo un silencio, hasta que por fin me dijo el porqué de su llamada.
—Verás… yo… yo necesito saber que confío en ti, Ari—Dijo mientras acercaba su rostro peligrosamente al mío.
Sentí su aliento dulzón en mi cara, estaba tan ensimismada que en ese momento no era persona.
—Verás, tú podrías hacerme un favor, ¿Ari?—No me quedó más remedio que asentir, en ese momento tenía todos los sentimientos a flor de piel, hacía tanto que deseaba estar así con él, tan cerca...
—¿Podrías mantenerme informado sobre la relación de Lydia con Carlos?— Por un momento salí de mi letargo, alejándome. ¿En serio me estaba pidiendo algo así?
—Martín… yo… no… no puedo hacerle eso a Lydia, es mi mejor amiga—Tuve que alejarme un poco más, si nuestros rostros se acercaban, estaba segura de que flaquearía.
—¿Seguro? ¿Hace cuánto que no te llama? Ahora está con Carlos, sólo quiere estar con él. Se ha olvidado de ti, Ari. Pero yo te quiero, soy tu amigo, sólo te estoy pidiendo un favor.—Sus palabras me hacían daño, no quería creerlo, Lydia no me había olvidado.
—Además, estoy seguro de que a ti Carlos no te cae bien, ¿No preferirías otro chico para tu mejor amiga?— Lo pensé. Llevaba razón, Carlos no me caía bien, nunca podría congeniar con un tipo como él. Y yo quería a Lydia muchísimo, se merecía algo mejor… aunque me doliese, se merecía a alguien tan bueno como Martín… Quizás y sólo quizás si aceptaba el trato, nos veríamos más y … bueno… Donde hubo fuego cenizas quedan, habían pasado años desde que Martín y yo rompimos, pero yo nunca había dejado de quererlo, él era el único amor de mi vida. Lydia podría quedarse con cualquier otro... menos con Carlos. Ese chico no la merecía.
—Creo…. Creo que tienes razón, Martín. —Aunque me costó bastante reconocerlo, pues una parte de mí no dejaba de pensar que estaba traicionando a una amiga.
—Gracias, y recuerda que tú sólo quieres lo mejor para ella, es tu amiga… es lo que hacen las amigas.—Se levantó y me abrazó.
Si antes había tenido alguna duda sobre esto, con la calidez de su abrazo se habían esfumado, hacía tanto que quería estar así con él…
—Te… te he echado tanto de menos…—Susurró.
Un escalofrío me recorrió de la cabeza a los pies.
—A… a ver si quedamos más a menudo….—Fue lo único que alcancé a decir.
—Sí, había olvidado lo mucho que me gusta estar contigo.—Sonreí, me parecía increíble que Lydia hubiese sido capaz de dejar escapar un chico así.
—Por cierto, tengo que decirte algo. Cuando hables con Lydia ten cuidado, está molesta porque le dije que me hacía daño que pasase tanto tiempo con Carlos, así que probablemente intente decirte estupideces sobre mí. No le hagas caso ¿De acuerdo?.
—No creo que lo haga, Lydia no es así.—Sabía que mi amiga no me mentiría solo para ponerme de su parte.
—Cómo se nota que habéis perdido contacto… últimamente ya no quedabais, ese chico la ha cambiado más de lo que crees.
Fruncí el ceño, Martín estaba exagerando, es verdad que hacía tiempo que no quedaba con Lydia, pero no podía haber cambiado tanto.

[…]

El resto de la tarde la pasamos recordando viejos tiempo, hablando del pasado, de Carlos, de que Lydia parecía distinta…
Y todos, absolutamente todos mis sentimientos resurgieron. Siempre habían estado ahí. Martín era, sin duda, el chico de mi vida. No podía dejar que Lydia (la cual lo había dejado escapar una vez), se lo quedase. Si ella había sido tan idiota como para preferir a Carlos, allá ella. Martín se merecía algo más, una persona que lo quisiese de verdad…
Instintivamente mi mano izquierda acarició una pequeñísima cicatriz de mi muñeca derecha. Era una M (normalmente la tapaba con un reloj o pulsera) que me había hecho cuando Martín y yo estábamos juntos… aquella fue sin duda, la mejor época de mi vida.

6 comentarios:

Elena G. dijo...

me a encantado! Por un momento me e sentido totalmente identificada con ariadna, porque ami me ha pasado algo parecido, y duele traicionar a una amiga, pero mas duele sufrir por amor
sigue asi, me está encantando!

CuatroTequieros dijo...

¡Me alegra que te haya gustado! :D
Muchas gracias, de verdad.
Pues... mejórate, que después de la tormenta viene la calma :D
Y si necesitas hablar o algo... a veces dicen que es bueno contarle tus problemas a un extraño (no que sea bueno, sino que es más fácil) como quieras :D
Tengo que darlo todo por la gente que me lee ^^
Muchísimas gracias, me alegro de que te esté gustando, en serio.

Anónimo dijo...

estoy ENGANCHADA es preciosa esta novela y ademas es facil de leer no se como haces q seamos capaces de identificarnos con alguno de los personajes. De corazon nunca dejes de escribir y de expresarte como lo haces .
Un beso enorme.

CuatroTequieros dijo...

Vaya, no me esperaba tanto :$
Me alegro mucho de que te guste :D
Sí, intento hacer más amena la lectura, si no... nadie lo leería xD
Bueno, cambiar intentaré cambiar para mejor, tengo que mejorar mucho aún xD
¡Un besazo! :D
¡Mil gracias! ;D

Natalia Fernandez dijo...

Siento no haber podido comentar antes, ME ENCANTA!!! Esta chulisimo, avisame por tuenti cuando subas mas capitulos, un beso!

CuatroTequieros dijo...

No te preocupes :D
¡Me alegro! Agradezco mucho cuando decís que os gusta, de verdad ^^
Claro, por supuesto, pronto (espero) tendréis el capítulo 12 :D