Sinopsis

Lydia y Martín siempre han sido muy buenos amigos, hasta que Zac, el mejor amigo de Martín, lo convence para que empiece a salir con ella. Algún tiempo más tarde, Zac le dirá que la deje, que no vale la pena. Martín, que siempre ha sido un chico muy maleable, lo hará, por lo que la relación de Lydia y Martín se volverá bastante hostil… por culpa de su ruptura, Lydia se verá obligada a refugiarse en los brazos de Carlos, un amigo del colegio, más tarde ambos acabarán muy enamorados, Lydia de Carlos y Carlos de Ariadna, la mejor amiga de Lydia la cual tuvo un romance con Martín tres años atrás y aún sigue enamorada de él… ¿Y si al final Martín se da cuenta de que Lydia le gustaba de verdad? ¿Será tarde para arreglar su error? ¿Qué pasará entre tantos líos amorosos?

sábado, 7 de enero de 2012

Capítulo 5. Primer día.

Capítulo 5
Me levanté temprano para poder ducharme y vestirme con tranquilidad. Estaba un poco ansiosa por las ganas que tenía de empezar el nuevo curso, cursar el bachillerato y sacarlo con buenas notas era algo muy importante para mí.
Con las prisas llegué al instituto un poco más temprano de lo normal, pero nada importante pues Ariadna ya estaba sentada en el auditorio, cogí asiento a su lado.
—Qué temprano has llegado, Ariadna.—Saludé.
—¡Mira quién fue a hablar! ¿Nerviosa?—Ariadna se burlaba de mí, ella creía que no había ningún motivo para alterarse, que solo era un día más.
—Tonta, sabes que sí—Le saqué la lengua en un acto de lo más infantil— Además, ya sabes que es probable que nos cambien de clase— Añadí un poco apenada.

Silencio en la sala, señoritas y caballeros. El director va a hablar— Se oía a nuestro ex profesor de Literatura hablar a través de un megáfono que resonaba por toda la sala.
Muchos de los alumnos presentes empezaron a acomodarse en sus asientos, dispuestos a dormirse, otros tantos se enderezaban, deseosos de escuchar la misma perorata de todos los años del director. Tanto yo como Ariadna nos callamos, pero seguimos pensando en nuestras cosas, pues casi nos sabíamos el discursito de memoria...
‘’... y por eso el claustro agradece a todos los alumnos y padres que hayan decidido seguir confiando en nuestro centro, pues intentaremos otorgarles la mayor cantidad de servicios y facilidades, pero sobre todo, les daremos la mejor educación que puedan recibir por parte de unos humildes ciudadanos que decidieron iniciarse en la docencia por vocación... ‘’
No fue hasta que lo vi marcharse del pequeño estrado y vi subir a jefe de estudios que no empecé a escuchar de verdad.
‘’Ahora empezaremos a separar a los alumnos por grupos y clases con su tutor, la temática será la misma que el resto de años, primero se nombrará al tutor y después al grupo de alumnos que lo acompañará’’.
El jefe de estudios empezó por 2º de Bachillerato, en orden alfabético A (salud), B (tecnológico), C (Humanidades), D (Sociales) y E (Artístico).
Cuando por fin empezaron con los primeros, mi corazón estaba tan frenético que sentía que me desmayaba.
Ariadna salió cuando la nombraron... Bachillerato A, quería ser médico. Su profesor era el de matemáticas, Don Javier Zamorano.
[...]
Por fin empezaron con el bachillerato de sociales, al que supuestamente íbamos a ir tanto Martín como yo.
Martín fue llamado de los primeros, pues iba por orden alfabético (Casher Rodas), yo de las últimas, más bien (Robles Ocaso). Corrí tras él para comprobar su reacción.
—¡Martín! ¡Seguimos en la misma clase! —Le grité eufórica.
—Claro Ly, y además nos ha tocado Don Mateo, me cae bien ese profesor. —Asentí, no era el mejor, pero era bueno en su asignatura.
Subimos al aula para poder empezar un relajado primer día de clases.
—Bien, para empezar presentaremos a los nuevos y a los repetidores. Si son tan amables, me levantan la mano por favor.—El profesor era bastante majo como tutor.
Miré a mi alrededor (me había sentado en una esquina del fondo del aula), y pude observar cómo cuatro tímidas manos se alzaban al aire.
—Por orden de filas, empiecen dando algunos datos así como su nombre y apellidos, edad, de dónde vienen en caso de que procedan de otro centro o qué materias suspendieron si son repetidores y algún otro dato si quieren.—Mateo era consciente de la vergüenza que iban a pasar los chicos, por lo que dijo qué tenían que decir para hacérselo más fácil.
Empezó un rubio gordito de la primera fila.
—Yo soy Andrés Delgado Parra, tengo 16 años y vengo del Miramar.—El pobre Andrés parecía algo cortado, pero tras la buena aceptación de la clase pareció tranquilizarse un poco.
Un pelirrojo pálido le continuó...
—Mi nombre es Pablo León Maltés, tengo 17 años, llevo toda la vida en este centro y el año pasado me quedaron dos, Lengua y Literatura y Matemáticas aplicadas a las Ciencias sociales.—Tenía pintas de tenérselo un poco subido por eso de ser repetidor... pero parecía buen chaval.
Siguió un chico de color bastante atractivo en el que no me había fijado hasta ahora.
—Me llamo Jose María Hernández Ramirez, tengo 16 años y acabo de mudarme a España. —Por un momento me pregunté cómo podría hablar español tan bien si acababa de mudarse a España, pero supuse que o lo había practicado muy bien, o uno de sus padres era español.
Por último, el chico que se sentaba a mi lado habló, era increíble que mis ojos no hubiesen recaído antes sobre él, su mirada negra y un poco fría delataban un carácter prepotente y un narcisismo pronunciado. Pensé que no tardaría mucho en pedir un cambio de sitio.
—Soy Carlos Navarro Delgado, tengo 16 años y vengo del mismo colegio que Andrés.—Me sorprendió un poco saber que no era un repetidor, por las pintas parecía de uno o dos años más que el resto de chicos de la clase, ¡Por Dios, si era el típico chico de 16-17 años al que te encuentras un lunes por la mañana, tirado en la acera al lado de su moto con una peste a alcohol y tabaco que no es normal!
El chico me miró cuando terminó de hablar... y sorprendentemente, sonrió. Fue una sonrisa cortés más que otra cosa, por educación, pero me pilló por sorpresa.
Intenté corresponder la sonrisa, aunque no sé si pasó por algo más que una extraña mueca.
—Bien, la programación del día de hoy será ver una película y luego, por grupos, trabajar sobre el mensaje que nos transmite, ¿de acuerdo? Luego podéis marcharos a casa.— El profesor amablemente nos condujo hacia la sala de proyecciones del centro, donde nos empezó a explicar un poco de qué iba el film que en breves veríamos.
De un vistazo a mi alrededor, pude observar cómo algunas chicas empezaban a sacar disimuladamente sus Blackberries, la ponían en silencio y empezaban a reír tontamente. Suspiré.
En cuanto apagaron las luces, Martín aprovechó para pasar su brazo por mis hombros, mientras me susurraba cuánto me quería e involuntariamente, enrojecí.
La película era diferente, pero el mensaje seguía siendo el mismo de todos los años: Sé buena persona, sé tolerante, acepta a los demás por cómo son, ... etc, etc...
Tras las dos horas y media que duraba el film, algunos se habían quedado dormidos, otro se quejaban de la molesta luz de los fluorescentes y otras sencillamente apagaban sus blackberries.
Volvimos a subir a clase para debatir un poco sobre la película y su contenido. Casi no participé pues había estado muy ocupada diciéndole a Martín que me dejase enterarme de lo que decían los protagonistas, aunque éste no paraba de soplarme suavemente al oído, algo que me desconcertaba totalmente.
Por raro que me pareciese, el chico que más atento estuvo y que más participó, fue Carlos, que aunque se sentaba en una posición que para su espalda sería mortal dentro de unos años, hablaba con bastante propiedad y sabía defender sus argumentos con datos plausibles.
Al salir de clase y despedirme con un beso de Martín, corrí a encontrarme con Ariadna para ponernos al día.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Este ha sido uno de mis capítulos favoritos, refleja a una perfección casi tangible el ambiente escolar en estos días que corren. Realmente no esperaba que Ariadna estuviese en una clase diferente de la de Lydia; se ha quedado un poco sola y parece que empieza a descender su importancia en la historia... aunque algo me dice que resurgirá próximamente ;)
Quería preguntarte una cosa... ¿Te has inspirado en personas reales para crear tus personajes? Ya te di mi opinión sobre Lydia, pero me gustaría saber sobre los demás personajes, si no te importa.
Pues eso, otra vez en anónimo, para seguir guardando el misterio...

Bambú :3

Schtroumpfette dijo...

¡Me alegro de que te haya gustado! :D
Me encanta leer tus opiniones, Bambú ;)
Y no te preocupes por Ariadna (;

Pubukys (L) dijo...

:OOO!!! Meee encantaaa!!!! Acabo de descubrir tu blog ahora pero ya me he leido los 5 capitulos y tengo ganas de los siguientes!! Te sigoo!! Pásate por mi blog y sigueme tu tambieen!! Muchisimas graciiaaas :D

Schtroumpfette dijo...

Muchas gracias :$ ¡Me alegra de que te guste, espero poder subir los capis pronto, cuando tenga tiempo! :)
¿Me sigues? No te veo, ¿Quién eres? Espera, ¿Te refieres a en twitter o en blogger? xD
Sí, ya me pasé, muy chulo ^^

Ohlálá dijo...

Hasta ahora es una historia genial, una buena trama... espero poder seguir leyendo capítulos de ella!"!! Me fascina!!
Gracias poor tener este blog, para aquellos que nos gustan lan historias romanticas

Pubukys (L) dijo...

Yaa tee sigooo!! Me encantaaa estaa historiaa!!! Para cuando el siguieente?? Espero que pronto!!
Pasate por mi blog y si te gusta sigueme.
http://www.mastardeloesperado.blogspot.com/
Muchisimas gracias por todoo

Schtroumpfette dijo...

Gracias :$ Me alegra que te guste ^^
Eso espero yo también, que ahora con las clases... chungo :S pero lo intentaré ;)
Sí, ya te sigo ;) Muy buen blog ^^
De nada :D