Sinopsis

Lydia y Martín siempre han sido muy buenos amigos, hasta que Zac, el mejor amigo de Martín, lo convence para que empiece a salir con ella. Algún tiempo más tarde, Zac le dirá que la deje, que no vale la pena. Martín, que siempre ha sido un chico muy maleable, lo hará, por lo que la relación de Lydia y Martín se volverá bastante hostil… por culpa de su ruptura, Lydia se verá obligada a refugiarse en los brazos de Carlos, un amigo del colegio, más tarde ambos acabarán muy enamorados, Lydia de Carlos y Carlos de Ariadna, la mejor amiga de Lydia la cual tuvo un romance con Martín tres años atrás y aún sigue enamorada de él… ¿Y si al final Martín se da cuenta de que Lydia le gustaba de verdad? ¿Será tarde para arreglar su error? ¿Qué pasará entre tantos líos amorosos?

miércoles, 4 de enero de 2012

Capítulo 4. Transición.

Capítulo 4.
El día se me había pasado rapidísimo, Martín me había invitado al cine a ver una comedia romántica preciosa, aunque un poco empalagosa para mi gusto. Por supuesto, yo había pagado las palomitas.
Le dije que me dejase en casa no muy tarde, pues tenía que hacer algunas cosillas, me pareció ver que se entristecía un poco, pero no puso objeción ninguna.

Esa tarde llamé a Ariadna para quedar con ella, teníamos que hablar urgentemente.
—¿Ariadna?
—Sí, dime. ¿Qué pasa?
—¡Hace mucho que no hablamos, tia! ¿No se te hace raro? ¿Te parece si vamos hoy a tomar un helado?— Intenté no parecer nerviosa, pero creo que algo me notó.
—Mmm... Claro, han abierto una heladería muy buena debajo de mi casa, ¿Te vienes?
—Sí, en cinco minutos voy.
Salí con más nervios que prisas de mi casa, al ir nerviosa iba más rápido, por lo que en cuatro minutos estuve tocando el timbre de mi amiga.
—¿Quién es?— Habló María Teresa, la madre de Ariadna.
—Soy Lydia, señora. Había quedado con su hija, ¿puede decirle que baje?
—¡Dile que ya voy, mamá!—Gritó Ariadna de fondo.
—Bueno, ya la has oído pequeña, enseguida baja.
La esperé un rato en el portal hasta que bajó, bastante informal, como solía vestir ella.
—Verás, ven, como el local es nuevo tiene unas ofertas increíbles, Ly.
Estuvimos calladas todo el trayecto a la heladería, bastante bonita, por cierto. Se parecía a un local de bollería industrial que vi una vez en el centro de Sevilla, cuando fui a visitar a unos tíos míos, todo rosa fucsia con motivos muy llamativos, muy bonito.

Me senté en una mesa un poco apartada, mientras Ariadna fue a pedir dos helados, de chocolate con trocitos 
para ella y nata para mí.
—Toma. —Dijo, ofreciéndome una enorme tarrina con cuatro bolas (también enormes) blancas. —¿Hay algo que yo no sepa, Ly?—Era mi mejor amiga, no se le escapaban detalles así.
Esperé a que tomase asiento en la silla de enfrente, acompañada de un cucurucho de tres bolas medianas de chocolate, con un palito de kit kat clavado en una de las bolas.
—Por eso te he llamado, tengo que contarte algo.—No supe con qué tono enfatizarlo... es decir se suponía que con uno emocionado y alegre, pues ahora yo estaba saliendo con alguien... ¿o con uno fúnebre y negro, por el golpe que posiblemente le ocasionaría?
Ariadna me miraba, con el ceño fruncido, en su mirada podía ver un poco de desconfianza.
—Estoy saliendo con Martín.—Quise soltar la bomba de golpe, para intentar analizar su reacción.
Inmutable, su rostro era el mismo, como si le hubiese dicho que mañana iba a llover. Sonrió y me felicitó por mi nueva relación.
—¿Y ya está? ¿Sólo vas a decirme eso?
Asintió, aún con la sonrisa enmarcada en su rostro, una sonrisa que parecía sincera.
—Pero... tú ... yo... yo pensé que...—Tampoco sabía muy bien cómo reaccionar yo.
—¿Pensaste que me gustaba Martín? —Esta vez me tocó a mí asentir.
—Hace años que lo nuestro se acabó, sí, Lydia, no te niego que estuve enamorada de él durante mucho tiempo, pero eso tengo que superarlo. —Había tanta firmeza en sus palabras que no tuve valor para añadir nada más.
—Muchas gracias, Ariadna—Me levanté y la abracé, con un notable peso menos de encima.
—Ya ves, estoy segura de que te has estado comiendo la cabeza para nada. —Me gustó oír la risa tintineante de mi amiga en mi oído, hacía tiempo que no la escuchaba.

Acto seguido nos pedimos dos granizadas y salimos a dar una vuelta por el barrio.

El resto del día lo pasamos bastante bien, hablamos de ropa, de los últimos capítulos de nuestras series favoritas, de los últimos libros que habíamos leído...

No era demasiado tarde, pero Ariadna dijo que tenía que irse ya, pues mañana tenía que madrugar para hacer un recado con su madre. Nos despedimos y me quedé un rato, viendo cómo se alejaba.

Se lo había tomado demasiado bien. Una parte de mí sospechaba, pero otra estaba feliz, por fin todo iba bien, este verano sin duda prometía.

Con el paso de los días el verano fue apretando cada vez más, con un chico como el mío el tiempo se pasaba volando, en un abrir y cerrar de ojos llegamos a mediados de Julio, con el tiempo Martín y yo nos íbamos dando cuenta de lo enamorados que estábamos, y lo mejor de todo, a Ariadna no parecía importarle absolutamente nada.

El resto de Julio, Agosto y parte de Septiembre lo pasamos entre fiestas de los amigos del primo de Ariadna, Zac. Sus amigos tenían chalés en la playa que a menudo usaban para hacer unas fiestas impresionantes. Martín y yo íbamos de paseo por la orilla de la playa casi a diario, y el tiempo se nos echó encima, pronto empezamos a ver anuncios de La vuelta al cole por todas partes. Martín estaba feliz de haber repetido, pues así estaríamos más tiempo junto, me decía. Yo no estaba muy segura de qué contestarle, pues no me hacía gracia que fuese tan dejado con los estudios.

Nuestra relación iba viento en popa, pocas veces reñíamos, y cuando lo hacíamos, Ariadna siempre estaba ahí para ayudarme y aconsejarme. Desde luego, aquel verano fue el mejor.

Pero todo lo bueno llega a su fin.

La última semana de vacaciones intentamos aprovecharla al máximo, Martín se pasaba todo el día metido en mi casa, abrazándome y haciendo buenas migas con mis padres.

Por fin, llegó el temido primer día de clases... un nuevo curso se me venía encima.
Hola, Bachillerato. Adiós, ESO.

6 comentarios:

Cristina dijo...

Este ultimo capitulo se me ha echo cortisimo :D Porque habra dicho Lydia que todo lo bueno llega a su fin ?
Me has vuelto a dejar con la intriga! Consigues que la historia nos enganche, felicidades. Tambien me parece que el tiempo ha pasado demasiado deprisa, me hubiera gustado ver mas la relacion de lydia y martin. Pero bueno, es mi opinion. Aparte de eso me gusta mucho la historia.

Schtroumpfette dijo...

Lo sé, es más corto que el resto, lo siento :(
Se refiere al verano, todo lo bueno (las vacaciones) llega a su fin (inicio del curso) ;)
Gracias, intento hacerlo lo mejor que puedo :$
Sí, pero es que necesitaba que el verano pasase rápido, además, tampoco quería hacer capítulos muy muy empalagosos... xD
Agradezco tu opinión, en serio, muchas gracias por comentar ;).

NHermii:) dijo...

Hola!:) Espero que sepas quien soy, porque no pongo mi nombre por lo que me dijiste antes xD
Bueno ya sabes que me encantan tus historias, y ese Martín no está naada mal;)
Mi opinión: (tomatela como tú quieras)
Me gustaría ver más pasión, en plaan...no están mis padres en casa...¿te vienes? y pasar la tarde en la salita viendo una peli, con palomitas, y después que vaya Martín intentando... tu ya me entiendes...xD Que haya ahí...temitaa xD
Ya sabes como soy yo para las historias...me gustan con su lujuria :P
Venga, chaoo y felicidades por tu blog:D

Schtroumpfette dijo...

NHermii:) :
Tranquila, tranquila, sí sé quién eres :D
Jajaja, me alegro de que te guste ^^, y sí, Martín no está nada mal... pero no me gusta... ya te enterarás de por qué ;) Carlos es mejor xD Es decir, a mí me gusta más ^^
Tu opinión:
Sí, sí, más lujuria... pero de momento no xD que no toca! y solo tienen 16 años.. ¬¬ Bueno, Martín ya tiene 17... bueno, ya veremos xD
Aplícate el cuento y pon más pasión en tu historia :P
Y no, no sabía que te gustaban con lujuria... xD
Gracias :$
Felicidades a ti por el tuyo ;)

Nerea Hermiii:) dijo...

jajajjaja
tiaa hoy en dia a los 17 un tipo como martin estaria ya....como te he dichooxD
o.O! no lo sabias?! que fooort xD
pos si me gustan asi las historias :D

Schtroumpfette dijo...

Sí, sí, pero mi historia de momento no es lujuriosa, ¿vale? ¬¬
xD
Ya habrá si eso algún capítulo así...pero no sé, no me gusta :S
Ya lo hablamos :D